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Jeremías 1.1-3.5

Jeremías :Introducción 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52

I. MENSAJES PROFÉTICOS SOBRE JUDÁ Y JERUSALÉN (1–25)
1 Introduccióna
Dichos y hechosb de Jeremías, hijo de Hilquías.c Jeremías pertenecía a una familia de sacerdotes que vivían en el pueblo de Anatot,d en la región de la tribu de Benjamín.e El Señor habló a Jeremías cuando Josías, hijo de Amón, estaba en el año trece de su reinado en Judá.f También le habló durante el tiempo en que Joaquim, hijo de Josías, era rey de Judá, y hasta que Sedequías,g también hijo de Josías, cumplió once años como rey de Judá; es decir, hasta el quinto mes de aquel año, cuando los habitantes de Jerusalén fueron llevados al destierro.h
Llamamiento de Jeremíasi
El Señor se dirigió a mí y me dijo:
“Antes de darte la vida,j ya te había yo escogido;k
antes que nacieras, ya te había apartadol
y te había destinado a ser profeta de las naciones.”m

Yo contesté:
“¡Ay, Señor! ¡Yo soy muy joven y no sé hablar!”n

Pero el Señor me dijo:
“No digas que eres muy joven.
Tú irás a donde yo te mande
y dirás lo que yo te ordene.ñ
No tengas miedo de nadie,
pues yo estaré contigoo para protegerte.
Yo, el Señor, doy mi palabra.”p

Entonces el Señor extendió la mano, me tocó los labios y me dijo:
10 “Yo pongo mis palabras en tus labios.q
Hoy te doy plena autoridad
sobre reinos y naciones,
para arrancar y derribar,
para destruir y demoler,
y también para construir y plantar.”r

11 El Señor se dirigió a mí y me dijo:
“Jeremías, ¿qué ves?”s
“Veo una rama de almendro”,t contesté.
12 “Tienes razón –me dijo el Señor–.
En efecto, voy a estar atento
a que mis palabras se cumplan.”

13 El Señor se dirigió a mí por segunda vez:
“¿Qué ves?”, me preguntó.
“Veo una olla hirviendo,
a punto de derramarse desde el norte”,u contesté.

14 Entonces el Señor me dijo:
“Desde el norte va a derramarse la calamidad
sobre todos los habitantes de este país.
15 Yo, el Señor, aseguro
que voy a llamar a todos los reinos del norte.
Vendrán sus reyes
y pondrán sus tronos
a la entrada misma de Jerusalén,
frente a todas las murallas que la rodean
y frente a todas las ciudades de Judá.v
16 Este es el castigo que voy a decretar
contra esos pecadores que me abandonaron,
que quemaron incienso y adoraron
a dioses extranjeros que ellos mismos se hicieron.
17 Y tú, ármate de valor;
ve y diles todo lo que yo te mande.
No les tengas miedo, porque de otra manera
te haré temblar delante de ellos.
18 Yo te pongo hoy
como ciudad fortificada,
como columna de hierro,
como muralla de bronce,w
para que te enfrentes a todo el país de Judá:
a sus reyes, a sus jefes y sacerdotes y al pueblo en general.x
19 Ellos te harán la guerra, pero no te vencerán,
porque yo estaré contigo para protegerte.
Yo, el Señor, doy mi palabra.”
2 Infidelidad de Israela
El Señor se dirigió a mí y me dijo:
“Ve y habla a la ciudad de Jerusalén;
grita para que lo oiga bien:
‘¡Así dice el Señor!
Recuerdo que cuando eras joven, me eras fiel;
que cuando te hice mi esposa,b me amabas
y me seguiste a través del desierto,c
tierra donde nada se cultiva.’d
Israel estaba consagrada a mí,
era lo mejor de mi cosecha.e
Si alguien le hacía daño, yo le castigaba
enviándole calamidades.
Yo, el Señor, lo afirmo.”

Descendientes de Jacob, familias todas de Israel, escuchad la palabra del Señor. El Señor os dice:

“¿Qué de malo encontraron en mí vuestros antepasados,
que se alejaron de mí?
Se fueron tras dioses que no son nada,
y en nada se convirtieron ellos mismos.
No se preocuparon de buscarme a mí,
que los saqué de Egipto,
que los guié por el desierto,
tierra seca y llena de barrancos,
tierra sin agua, llena de peligros,
tierra donde nadie vive, por donde nadie pasa.f
Yo os traje a esta tierra fértil,
para que comierais sus frutos
y sus mejores productos.
Pero vosotros vinisteis y profanasteis mi tierra,
me hicisteis sentir asco de este país,
de mi propiedad.g
Los sacerdotes no me buscaron,
los instructores de mi pueblo no me reconocieron,
los jefes se rebelaron contra mí
y los profetas hablaron en nombre de Baalh
y siguieron a ídolos que no sirven para nada.i
Proceso contra Israel
“Por eso yo, el Señor, afirmo:
Voy a entablar un pleito contra vosotros y contra vuestros nietos.j
10 Id a las islas de occidente y observad;
enviad a alguien a Quedark para que se fije bien,
a ver si se ha dado el caso
11 de que una nación pagana haya cambiado a sus dioses.l
¡Y eso que son dioses falsos!
Pero mi pueblo me ha dejado a mí, que soy su gloria,m
por ídolos que no sirven para nada.
12 ¡Espántate, cielo, ante esto!
¡Échate a temblar de horror!
Yo, el Señor, lo afirmo.

13 “Mi pueblo ha cometido un doble pecado:
me abandonaron a mí,
fuente de agua viva,n
y cavaron sus propias cisternas,
pozos agrietados que no conservan el agua.ñ
Consecuencias de la infidelidad de Israel
14 “Israel no es un esclavo;
no nació en la esclavitud.o
¿Por qué, pues, lo saquean?
15 ¿Por qué lo atacan como leones,p
lanzando fuertes rugidos?
Han dejado en ruinas su país;
sus ciudades fueron incendiadas
y nadie quedó en ellas.
16 La gente de Menfis y de Tafnes*q
te rompiór la cabeza.
17 Esto te pasó por haberme abandonado
a mí, que soy el Señor tu Dios
y que te guiaba por el camino.
18 Y ahora, ¿qué ganas con ir a Egipto
a beber agua del Nilo?
¿Qué ganas con ir a Asiria
a beber agua del Éufrates?s
19 Tu propia maldad te castigará,
tu infidelidad te condenará.
Piensa y verás cuán malo y amargo
ha sido que me abandones
y que no me hayas honrado,
a mí, que soy el Señor tu Dios.
Yo, el Señor todopoderoso,t lo afirmo.
Rebeldía de Israelu
20 “Desde hace mucho te rebelaste contra mí,
te negaste a obedecerme.
Dijiste: ‘No quiero servir.’
Sobre cualquier loma altav
y bajo cualquier árbol frondoso
te diste a la prostitución.w
21 Yo te planté como vid de la mejor calidad,
como vid de la simiente más fina.x
¡Pero te has degenerado tanto,
que ya ni te reconozco!y
22 Por más que te laves con lejía
y uses cuanto jabón quieras,
ante mí sigue presente la mancha de tu pecado.
Yo, el Señor, lo afirmo.z
23 ¿Cómo puedes decir: ‘No me he manchadoa
ni he dado culto a dioses falsos’?
Mira cuál fue tu conducta en el valle;b
fíjate en todo lo que has hecho
tú, camella ligera de cascos
que corre en todas direcciones;
24 asna salvaje que tira al monte
y resopla jadeante de deseos.
Cuando se encela, nadie puede controlarla:
y no tiene que cansarse el macho que la busca,
pues siempre la encuentra en tiempo de celo.c

25 “¡Israel, no lastimes tus pies corriendo descalza;
no dejes que se te seque la garganta!
Pero tú dijiste: ‘No, imposible;
amo a los extraños y me voy con ellos.’
Israel, merecedora de castigo
26 “Como el ladrón se avergüenza cuando lo descubren,
así quedará avergonzado Israel,
el pueblo, los reyes, los jefes,
los sacerdotes y los profetas;
27 pues a un árbol le dicen: ‘Tú eres mi padre’,
y a una piedra: ‘Tú eres mi madre.’d
A mí, en cambio, me dan la espalda y no la cara.
Sin embargo, apenas se ven en peligro, me dicen:
‘¡Ven a salvarnos!’
28 Judá, ¿dónde están los dioses que te hiciste?
¡Tienes tantos dioses como ciudades!
¡Pues que vengan ellos, a ver si pueden salvarte
cuando te llegue la desgracia!e
29 ¿Qué alegáis vosotros contra mí,
si todos me habéis sido rebeldes?
Yo, el Señor, lo afirmo.f
30 En vano castigué a vuestros hijos,
pues no quisieron aprender la lección.g
Vosotros mismos, como leones feroces,
asesinasteis a vuestros profetas.h
31 (También vosotros, los de la generación actual,
prestad atención al mensaje del Señor).i
Israel, ¿acaso he sido un desierto para ti?,
¿una tierra llena de sombras?
Pueblo mío, ¿por qué dices:
‘Somos libres; nunca más volveremos a ti’?
32 ¿Puede olvidarse una mujer
de sus joyas y sus adornos de novia?
Mi pueblo, sin embargo,
hace mucho que se olvidó de mí.

33 “¡Qué bien conoces el camino
cuando de buscar amantes se trata!
¡Eres maestra en la escuela del mal!
34 Tienes la ropa toda manchada
de sangre de pobres e inocentes,j
de gente que no sorprendiste en ningún delito.k
35 Pero a pesar de todo dices:
‘Soy inocente. Dios ya no está enojado conmigo.’l
Pues bien, como dices que no has pecado,
voy a entablar un juiciom contra ti.
36 ¿Por qué tienes tanta prisa por cambiar de aliados?
También Egipto te fallará,
como te ha fallado Asiria.n
37 Y tendrás que regresar de Egipto
llena de vergüenza,
porque yo he rechazado a los que te inspiran confianza,
y nada vas a ganar con su amistad.”
Infidelidad de Israel
3
El Señor dice:
“Si un hombre se divorcia de su mujer,
y ella, al separarse,
se casa con otro,
el primero no volverá a unirse con ella.
¡Eso sería una grave ofensa al país!a
Sin embargo, tú, Israel,
te has prostituido con muchos amantes,
¡y ahora quieres volver a mí!
Yo, el Señor, lo afirmo.b

“Mira las lomas peladas,c fíjate bien:
¿dónde no te has dejado deshonrar?
Sentada como un árabe del desierto,
esperabas a tus amantes a la orilla del camino.
¡Has manchado el país con tu prostitución y tu maldad!
Por eso han faltado las lluvias
en invierno y primavera.d
Tienes el descaro de una prostituta;e
¡debería darte vergüenza!
Hace poco me decías:
‘Padre mío, amigo de mi juventud,
¿vas a estar siempre enojado?,
¿te va a durar la ira para siempre?’
Y mientras decías esto,
hacías todo el mal que podías.”

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-ltima actualización del programa: 10/10/2016
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