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Jueces 13-16

Jueces :Introducción 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21

12. Sansón (13–16)
13 Nacimiento de Sansóna
Pero los israelitas volvieron a hacer lo malo a los ojos del Señor,b y el Señor los entregó al poder de los filisteosc durante cuarenta años.d
En Sorá,e de la tribu de Dan,f había un hombre que se llamaba Manoa. Su mujer nunca había tenido hijos, porque era estéril.g Pero el ángel del Señorh se le apareció y le dijo: “Tú nunca has podido tener hijos, pero ahora vas a quedar embarazada y tendrás un niño.i Pero no tomes vino ni licor, ni comas nada impuro, pues vas a tener un hijo al que no se le deberá cortar el cabello, porque ese niño estará consagrado a Dios como nazareoj desde antes de nacer,k para que sea él quien comience a librar a los israelitas del poder de los filisteos.”l
La mujer fue a contárselo a su marido, y le dijo:
–Un hombre de Dios vino a donde yo estaba, y me impresionó mucho pues parecía el ángel mismo del Señor. Ni yo le pregunté quién era ni tampoco él me lo dijo. Lo que sí me dijo fue que yo voy a tener un hijo, y que desde ahora no debo tomar vino ni licor, ni comer nada impuro, porque el niño va a estar consagrado a Dios como nazareo desde antes de nacer y hasta su muerte.
Entonces Manoa dijo al Señor en oración: “Yo te ruego, Señor, que envíes otra vez ese hombre a nosotros, para que nos diga qué debemos hacer con el niño que va a nacer.”
Dios respondió a la petición de Manoa, y su ángel se apareció otra vez a la mujer, cuando estaba en el campo. Como Manoa no estaba allí, 10 ella fue corriendo a decirle:
–¡Oye, el hombre que vi el otro día se me ha vuelto a aparecer!
11 Manoa se levantó y fue con ella a donde estaba el hombre, al cual dijo:
–¿Eres tú el que habló con mi mujer el otro día?
Aquel hombre contestó:
–Sí, yo soy.
12 Entonces Manoa le dijo:
–Cuando se cumpla lo que nos has dicho, ¿cómo debemos criar al niño? ¿Qué tendremos que hacer con él?
13 El ángel del Señor respondió:
–Que tu mujer haga todo lo que le he dicho: 14 que no tome vino ni ningún otro producto de la vid, ni licor, ni coma nada impuro. Simplemente, que haga lo que le he ordenado.m
15-16 Manoa, sin saber que aquel hombre era el ángel del Señor, le dijo:
–Por favor, quédate con nosotros a comer un cabrito que vamos a prepararte.
El ángel le contestó:
–Aunque me quedara, no podría compartir contigo tu comida. Pero puedes ofrecer el cabrito en holocausto al Señor.
17 Entonces Manoa dijo al ángel:
–Dinos al menos cómo te llamas, para que te estemos agradecidos cuando se cumpla lo que nos has dicho.
18 Pero el ángel le respondió:
–¿Para qué quieres saber mi nombre? Es un secreto admirable.n
19 Manoa tomó el cabrito y la ofrenda de cereales, los puso sobre una rocañ y los ofreció en holocaustoo al Señor. Entonces el Señor hizo algo maravilloso ante los ojos de Manoa y de su mujer: 20 cuando el fuego subió del altar, Manoa y su mujer vieron al ángel del Señor elevarse al cielo en medio de las llamas. Entonces se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente. 21 Manoa se dio cuenta de que aquel hombre era el ángel del Señor, pues no se les volvió a aparecer ni a él ni a su mujer; 22 y dijo Manoa a su mujer:
–Con toda seguridad vamos a morir, porque hemos visto a Dios.p
23 Pero ella le contestó:
–Si el Señor nos hubiera querido matar, no habría aceptado nuestro holocausto ni nuestra ofrenda, ni nos habría dejado ver estas cosas. Tampoco nos habría anunciado todo esto.
24 A su tiempo, la mujer tuvo un hijo, y le puso por nombre Sansón.q El niño crecíar y el Señor lo bendecía. 25 Y un día en que Sansón estaba en el campamento de Dan, entre Sorá y Estaol,s el espíritu del Señor comenzó a manifestarse en él.t
14 Matrimonio de Sansóna
Sansón bajó un día al pueblo de Timnáb y se fijó en una mujer filistea, y cuando regresó a casa se lo contó a sus padres. Les dijo:
–Por favor, quiero que hagáis todos los arreglos para casarme con una mujer filistea que vi en Timnat.
Pero sus padres le dijeron:
–¿Para qué tienes que ir a buscar esposa entre esos filisteos paganos?c ¿Acaso no hay mujeres entre nuestros parientes o entre todos los israelitas?d
Sansón respondió:
–Esa muchacha es la que me gusta,e y es la que quiero que me consigáis como esposa.
Sus padres no sabían que era el Señor quien había dispuesto que todo esto fuera así, pues estaba buscando la ocasión de atacar a los filisteos, que en aquella época dominaban a Israel.f De modo que Sansón y sus padres fueron a Timná. Cuando Sansón llegó a los viñedos de la ciudad, un león joven le atacó rugiendo. Entonces el espíritu del Señor se apoderó de Sansón, que a mano limpia hizo pedazos al león, como si fuera un cabrito; pero no contó a sus padres lo sucedido. Luego fue y habló con la muchacha que le había gustado.
Unos días después, cuando Sansón volvió para casarse con la muchacha, se apartó del camino para ir a ver el león muerto, y se encontró con que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel. Tomó el panal en sus manos para sacarle la miel, y se la fue comiendo. Cuando se encontró con sus padres, les dio miel, y comieron; pero no les dijo que la había sacado del león muerto.g
10 El padre de Sansón fue a ver a la muchacha; y Sansón dio allí una fiesta, según se acostumbraba entre los jóvenes. 11 Pero como los filisteos le tenían miedo,h llevaron treinta amigosi para que estuvieran con él. 12 A estos treinta les dijo Sansón:
–Os voy a proponer una adivinanza. Si en los siete días que va a durar la fiesta me dais la respuesta correcta, yo os entregaré a cada uno una capa de lino fino y una muda de ropa de fiesta. 13 Pero si no dais con la respuesta, cada uno de vosotros tendrá que entregarme a mí una capa de lino fino y una muda de ropa de fiesta.
Ellos le contestaron:
–Propónnos, pues, tu adivinanza. Somos todo oídos.
14 Sansón recitó su adivinanza:

“Del que comía salió comida;
del que era fuerte salió dulzura.”

Tres días después, ellos no habían logrado resolver la adivinanza; 15 así que al cuarto díaj dijeron a la mujer de Sansón:
–Procura que tu marido nos dé la solución de su adivinanza, pues de lo contrario te quemaremos a ti y a la familia de tu padre. ¡Parece que nos habéis invitado solo para quitarnos lo que es nuestro!
16 Entonces ella fue a ver a Sansón, y llorando le dijo:
–¡Tú no me quieres! ¡Tú me odias! Les has propuesto una adivinanza a mis paisanos, pero a mí no me has dado a conocer la respuesta.
Sansón le contestó:
–Si ni a mi padre ni a mi madre se lo he dicho, mucho menos te lo voy a decir a ti.
17 Pero ella siguió llorando junto a él los siete días que duró la fiesta, y tanto le insistió que, por fin, al séptimo día, le dio la respuesta. Entonces ella fue y se la dio a conocer a sus paisanos. 18 El séptimo día, antes de ponerse el sol, los filisteos fueron a decirle a Sansón:

“Nada hay más dulce que la miel;
nada más fuerte que el león.”

Sansón les respondió:

“Tan solo porque arasteis con mi novilla
pudisteis conocer la respuesta.”

19 En seguida el espíritu del Señor se apoderó de Sansón; y fue Sansón a Ascalón,k mató a treinta hombres de aquel lugar y con la ropa que les quitó pagó la apuesta a los que habían explicado la adivinanza. Después volvió furioso a casa de su padre; 20 y su mujer fue dada a un compañero y amigo de Sansón.
15
Pasado algún tiempo, durante la siega del trigo,a Sansón fue a visitar a su mujer y le llevó un cabrito. Al llegar, dijo:
–Voy a entrar a ver a mi mujer en su habitación.
Pero el suegro no le dejó entrar,b sino que le dijo:
–Pensé que ya no la querías, así que se la di a uno de tus amigos. Sin embargo, su hermana menor es más linda que ella; tómala en lugar de la mayor.c
Pero Sansón le contestó:
–¡Ahora sí que no respondo del mal que yo haga a los filisteos!
Entonces fue y atrapó trescientas zorras,d las ató por la cola de dos en dos, y a cada par le amarró una antorcha entre las colas; luego prendió fuego a las antorchas y soltó las zorras en los campos sembrados de los filisteos. De ese modo quemó el trigo que ya estaba amontonado y el que todavía estaba en pie, y hasta los viñedos y los olivares. Los filisteos se pusieron a averiguar quién lo había hecho, y cuando supieron que había sido Sansón en venganza de que su suegro el timnateo le había quitado a su mujer y se la había dado a su amigo, fueron y quemaron a la mujer y a su padre. Entonces Sansón dijo:
–Ya que os portáis de esa manera, ¡juro que no descansaré hasta haberme vengado de vosotros!
Y los atacó con tal furia que no les dejó hueso sano. Después se fue a vivir a la cueva que está en la peña de Etam.e
La quijada de un asno
Los filisteos vinieron y acamparon en Judá, extendiéndose hasta Lehi,f 10 y los de Judá les preguntaron:
–¿Por qué habéis venido a pelear contra nosotros?
Ellos contestaron:
–Hemos venido a capturar a Sansón, para que pague lo que nos ha hecho.g
11 Al oir esto, tres mil hombres de la tribu de Judá fueron a la cueva de la peña de Etam y dijeron a Sansón:
–¿No sabes que los filisteos son más fuertes que nosotros? ¿Por qué nos has puesto en esta situación?
Sansón les contestó:
–Yo no he hecho más que pagarles con la misma moneda.
12 Entonces ellos le dijeron:
–Pues nosotros hemos venido a capturarte para entregarte a los filisteos.
Sansón respondió:
–Juradme que no me mataréis vosotros mismos.
13 Ellos le aseguraron:
–No, no te mataremos. Solo queremos capturarte y entregarte a los filisteos.
Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de su escondite.
14 Cuando llegaron a Lehi, los filisteos salieron a su encuentro, gritando de alegría. Pero el espíritu del Señor se apoderó de Sansón, que rompió las sogas que le sujetaban los brazos y las manos, como si fueran cordeles de lino quemados; 15 luego tomó una quijada de asno que había por allí y que aún no estaba reseca, y con ella mató a mil filisteos. 16 Después dijo:

“Con la quijada de un asno
hice uno y dos montones;
con la quijada de un asno
maté a mil hombres.”

17 Después arrojó la quijada, y por eso aquel lugar se llama Ramat-lehi.h 18 Y como Sansón tenía muchísima sed, llamó al Señor y le dijo: “¿Cómo es posible que me hayas dado esta victoria tan grande, para ahora dejarme morir de sed y en manos de estos paganos?”
19 Entonces Dios abrió el hoyo que hay en Lehi, y Sansón bebió del agua que brotaba del hoyo y se sintió reanimado. Por eso, al manantial que hasta la fecha está en Lehi se le llamó En-hacoré.i
20 Sansón fue caudillo de Israel durante veinte años, en la época en que los filisteos dominaban la región.
Sansón en Gaza
16
Un día Sansón fue a la ciudad de Gaza.a Allí vio a una prostituta, y entró en su casa para pasar la noche con ella. Cuando los de Gaza supieron que Sansón estaba en la ciudad, la rodearon y se quedaron vigilando las puertas de la ciudad todo aquel día.b Por la noche se fueron a descansar, pensando que lo matarían cuando amaneciera. Pero Sansón estuvo acostado sólo hasta la medianoche. A esa hora se levantó, arrancó las puertas de la ciudad junto con sus pilares y su tranca, y echándose todo ello al hombro se lo llevó a lo alto del monte que está frente a Hebrón.c
Sansón y Dalila
Después Sansón se enamoró de una mujer llamada Dalila, que vivía en el valle de Sorec.d Los jefes de los filisteos fueron a ver a Dalila, y le dijeron:
–Engaña a Sansón y averigua de dónde le vienen sus fuerzas extraordinarias, y cómo podríamos vencerle; así podremos atarle y tenerle sujeto. A cambio de tus servicios, cada uno de nosotros te dará mil cien monedas de plata.
Entonces ella dijo a Sansón:
–Por favor, dime de dónde te vienen esas fuerzas extraordinarias. ¿Hay algún modo de atarte sin que te puedas soltar?
Sansón le respondió:
–Si me atan con siete cuerdas de arco que todavía no estén secas, perderé mi fuerza y seré un hombre común y corriente.
Los jefes de los filisteos llevaron a Dalila siete cuerdas de arco nuevas, y con ellas Dalila ató a Sansón. Y como ya antes había escondido a unos hombres en su cuarto, gritó:
–¡Sansón, te atacan los filisteos!
Entonces Sansón rompió las cuerdas como si fueran un cordón quemado. Y los filisteos no pudieron averiguar de dónde le venía su fuerza. 10 Dalila le dijo:
–¡Me engañaste! ¡Me has estado mintiendo! Pero ahora sí, por favor, dime qué hay que hacer para atarte.
11 Sansón le respondió:
–Si me atan con sogas nuevas que nunca se hayan usado, perderé mi fuerza y seré un hombre común y corriente.
12 Entonces Dalila tomó unas sogas nuevas, lo ató con ellas y gritó:
–¡Sansón, te atacan los filisteos!
También esta vez ella había escondido unos hombres en su cuarto; pero Sansón rompió las sogas como si fueran hilos delgados. 13 Dalila dijo a Sansón:
–¡Todavía me sigues engañando! ¡Todavía me estás mintiendo! ¡Dime qué hay que hacer para atarte!
Y Sansón le contestó:
–Lo que tienes que hacer es entretejer siete trenzas de mi cabello con la tela del telar, y clavar bien la estaca en el suelo. Así yo perderé mi fuerza y seré un hombre común y corriente.
Entonces Dalila hizo dormir a Sansón, y tomando las siete trenzas de su cabello las entretejió con la tela del telar,e 14 después de lo cual clavó bien la estaca en el suelo y gritó:
–¡Sansón, te atacan los filisteos!
Pero Sansón se levantó y arrancó del suelo la estaca y el telar. 15 Entonces ella le dijo:
–¡Embustero! ¿Cómo te atreves a decir que me quieres? Ya van tres veces que te burlas de mí, y todavía no me has dicho de dónde te viene toda tu fuerza.
16 Como era tanta la insistencia de Dalila, haciéndole a todas horas la misma pregunta, Sansón estaba tan fastidiado que tenía ganas de morirse; 17 así que finalmente le descubrió a Dalila su secreto:
–Nadie me ha cortado jamás el cabello, porque desde antes de nacer estoy consagrado a Dios como nazareo. Si me llegaran a cortar el cabello, perdería mi fuerza y sería tan débil como un hombre común y corriente.
18 Dalila, comprendiendo que esta vez sí le había descubierto su secreto, mandó a decir a los jefes filisteos:
–¡Ahora sí, venid, que Sansón me ha descubierto su secreto!
Entonces ellos fueron a verla con el dinero en la mano.
19 Dalila hizo que Sansón se durmiera con la cabeza recostada sobre sus piernas, y llamó a un hombre para que le cortara las siete trenzas de su cabellera. Luego ella comenzó a maltratarlo, 20 y le gritó:
–¡Sansón, te atacan los filisteos!
Sansón se despertó creyendo que se libraría como las otras veces, pero no sabía que el Señor le había abandonado. 21 Entonces los filisteos le echaron mano y le sacaron los ojos, y se lo llevaron a Gaza, en donde le sujetaron con cadenas de bronce y le pusieron a trabajar en el molino de la cárcel. 22 Pero el cabello ya había empezado a crecerle de nuevo.
Muerte de Sansón
23 Los jefes de los filisteos se reunieron para celebrar su triunfo y ofrecer sacrificios a su dios Dagón.f Y cantaban:

“Nuestro dios ha puesto en nuestras manos
a Sansón, nuestro enemigo.”

24 Y cuando la gente le vio, también cantó y alabó a su dios, diciendo:

“Nuestro dios ha puesto en nuestras manos
a Sansón, nuestro enemigo,
que destruía nuestros campos
y mataba a muchos de los nuestros.”

25 Tan contentos estaban, que pidieron que les llevaran a Sansón para divertirse con él. Lo sacaron, pues, de la cárcel y se divirtieron a costa suya, y lo pusieron de pie entre dos columnas. 26 Entonces Sansón dijo al muchacho que le llevaba de la mano:
–Ponme donde pueda tocar las columnas que sostienen el templo. Quiero apoyarme en ellas.
27 Todos los jefes de los filisteos se hallaban en el templo, que estaba lleno de hombres y mujeres. Había, además, como tres mil personas en la parte de arriba, mirando cómo los otros se divertían con Sansón. 28 Entonces Sansón clamó al Señor, y le dijo: “Te ruego, Señor, que te acuerdes de mí tan solo una vez más, y que me des fuerzas para cobrarles a los filisteos mis dos ojos de una vez por todas.” 29 Luego buscó con las manos las dos columnas centrales, sobre las que descansaba todo el templo, y apoyando ambas manos en ellas 30 gritó:
–¡Mueran conmigo los filisteos!
Entonces empujó con toda su fuerza, y el templo se derrumbó sobre los jefes de los filisteos y sobre todos los que estaban allí. Fueron más los que mató Sansón al morir, que los que había matado en toda su vida.
31 Después vinieron los hermanos y todos los parientes de Sansón, y recogieron su cuerpo y lo enterraron entre Sorá y Estaol, en la tumba de Manoa, su padre. Durante veinte años Sansón había sido caudillo de los israelitas.

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-ltima actualización del programa: 17/12/2009
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